La Real Academia de la Lengua Española la define como “empresa mercantil, industrial, etc. compuesta por un número reducido de trabajadores y con un moderado volumen de facturación”. No obstante hay que tener en cuenta que su definición depende del país, ya que los parámetros para clasificarlas en un tipo de empresa u otro varían.

Legalmente es muy importante conocer las características que tiene una pyme para saber si nuestra empresa es una de ellas o no, ya que éstas tienen una serie de derechos diferentes o pueden acceder a ayudas, subvenciones o vías de financiación específica.

¿Un autónomo o un profesional es una pyme o tiene que constituir una sociedad para serlo?

La Comisión Europea indica que una empresa es una entidad que ejerce una actividad económica, independientemente de su forma jurídica. Por tanto el hecho de ser autónomo, profesional o sociedad no va a ser determinante a la hora de entrar en la clasificación de pyme.

Según el retrato de las PYME 2015 elaborado por el Ministerio de Industria, la persona física (autónomo) es la forma predominante en la constitución de una empresa. La sociedad limitada aparece en segundo lugar, la comunidad de bienes en tercero y la sociedad anónima en cuarto lugar. Esta última forma jurídica está perdiendo protagonismo en favor de la sociedad limitada y la comunidad de bienes.

Parámetros a tener en cuenta para clasificar tu empresa:

  1. La plantilla que la forma.
  2. El volumen de negocio.
  3. El balance.

Se obtendrá la calificación de pyme en el caso de que la empresa no supere los umbrales que se determinen en estos tres conceptos. Hay que tener en cuenta que no hay que cumplir obligatoriamente los tres, las empresas pueden optar por cumplir junto con el umbral de la plantilla el límite de volumen de negocios o el del balance.

Dichos umbrales son: la plantilla no puede superar los 250 trabajadores, el volumen de negocio debe de ser igual o menor a 50 millones de euros o el balance no puede ser mayor a 43 millones de euros.

Clasificación de las pymes:

  • Microempresas: es aquella que tiene hasta 10 trabajadores y que volumen de negocio o su balance anual no supera los 2 millones de euros.
  • Pequeña empresa: será aquella que tenga menos de 50 trabajadores y que su volumen de negocio o su balance es inferior o igual a 10 millones de euros.
  • Mediana empresa: tendrá menos de 250 trabajadores y un volumen de negocio menor o igual a 50 millones de euros o un balance que no supere los 43 millones de euros.

Si en mi empresa hay trabajadores a media jornada y otros a jornada completa, ¿cómo hago el cálculo de la plantilla?

En el cálculo de la plantilla hay que incluir el personal que trabaja a tiempo completo, a tiempo parcial y los trabajadores de temporada.

Los trabajadores con contratos de formación o aprendizaje no se contabilizarán dentro de la plantilla. Tampoco se contabilizarán los permisos de maternidad.

El cómputo de la plantilla se expresa en unidades de trabajo anual. Una unidad será un trabajador a tiempo completo que trabaje durante todo el año. En cuanto a los trabajadores a tiempo parcial, los de temporada o los que no trabajen el año completo cuentan como fracciones de unidad.

Cálculo de la cifra de negocio y del balance:

Para determinar el volumen de negocio se calculan los ingresos del año una vez realizada la deducción de los descuentos, no incluyéndose ni el IVA ni los impuestos indirectos.

En cuanto al balance se refiere al valor de los activos de la empresa, incluyendo el inmovilizado material, inmaterial, las inversiones financieras…

Características de las pymes:

No se puede generalizar en cuanto a las características de las pymes, puesto que como hemos visto anteriormente, el concepto de pyme engloba a muchos tipos de empresas. Pero entre las características principales y más destacadas se encuentran:

  • Son predominantemente empresas familiares.
  • Se basan más en el trabajo que en el capital.
  • Siempre están en proceso de crecimiento.
  • La gestión empresarial está centralizada. La toma de decisión está restringida en la mayoría de los casos a los dueños de la empresa.

Ventajas de las pymes:

  • Relación más directa con los clientes.
  • Los trabajadores están más abiertos al cambio ya que las infraestructuras son más sencillas y por tanto los puestos de trabajo son más amplios.
  • Son más flexibles en el sistema de producción.
  • Los procesos de gestión son menos complejos, el tiempo en la toma de decisiones estratégicas suele ser considerablemente menos que las empresas más grandes.

Las pymes en España:

Según el retrato de las Pymes elaborado por el Ministerio de Industria, el 99,88% del tejido empresarial español está constituido por PYME.

En comparación con la Unión Europea, las microempresas en España suponen el 95,8% del total de empresas, y para el conjunto de la UE suponen el 92,4%.

En cuanto a los sectores el 80,5% de las empresas españolas ejercen su actividad en el sector servicios y, dentro de éste, un 24,3% corresponde al comercio.

También destacar que la PYME española mantiene una particular importancia en su contribución a la generación de empleo, ocupando el 66% del total de trabajadores. En particular, las empresas de menor dimensión son las que emplean un mayor número de trabajadores en el tramo de las PYME. Las microempresas y las pequeñas empresas, representan respectivamente el 32,6% y el 18,6% del empleo total.

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